domingo, 11 de enero de 2009

LA GRASA DE LA BALLENA

Aunque los delfines y las ballenas lo ignoren su cuerpo está revestido de un tejido maravilloso, una grasa multifuncional denominada “esperma”. Esta sustancia es un magnífico flotador que ayuda a las ballenas a salir a la superficie para tomar aire. Además, brinda a estos mamíferos de sangre caliente un excelente aislamiento contra el frío oceánico. Por si fuera poco, constituye la mejor reserva nutritiva para viajes migratorios en los que no disponen de comida por miles de kilómetros. En efecto, un gramo de grasa aporta el doble o triple de energía que las proteínas y el azúcar.
“El esperma es también un material de elasticidad semejante a la goma. Según el cálculo más preciso de que disponemos, la aceleración causada por el retroceso elástico del esperma que se comprime y estira con cada coletazo pudiera ahorrar hasta un 20% de la energía consumida en la locomoción durante las fases prolongadas en las que nada sin detenerse”. Pese a que el ser humano utiliza esta grasa desde hace siglos, ha sido en los últimos años cuando ha comprendido que aproximadamente la mitad de su volumen consta de un complejo entramado de fibras de colágeno que envuelve al animal. Aunque los científicos aún tratan de entender el funcionamiento de este material, creen que han descubierto otro producto milagroso que tendría muchas aplicaciones útiles si se elaboraba sintéticamente.

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